
A pocas semanas del cambio de mando, la posesión presidencial en Colombia se perfila como una ceremonia atípica: el lugar, el protocolo y hasta la presencia del mandatario saliente son parte de una discusión abierta.
La posesión presidencial ha ocurrido tradicionalmente en el Capitolio Nacional y la Plaza de Bolívar, en Bogotá. El presidente electo, Abelardo de la Espriella, ha manifestado su intención de romper esa tradición y realizar la ceremonia en una instalación militar, como homenaje a las Fuerzas Militares y de Policía.
La sede inicialmente prevista era el Cantón Militar General José Hilario López, en Popayán (Cauca). Sin embargo, tras las alertas climáticas por las cenizas del volcán Puracé —que obligaron al cierre del terminal aéreo— De la Espriella anunció el traslado del acto a la ciudad de Cali.
La sede quedó finalmente confirmada el 28 de julio: la ceremonia se realizará en el Arena USC, el escenario cubierto de la Universidad Santiago de Cali, con capacidad para 2.200 asistentes. Lo anunció la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, tras un consejo extraordinario de seguridad que definió un Puesto de Mando Unificado y refuerzos en Jamundí, Palmira, Candelaria y Florida.

El tema ha dividido al Legislativo. Los secretarios generales del Senado y la Cámara emitieron un concepto según el cual el Congreso puede trasladar temporalmente su sede a otro lugar para sesionar en pleno, si ambas corporaciones lo aprueban mediante el procedimiento constitucional.
Que la posesión se realice ante el Congreso en su sede habitual, argumentando que el acto ante el Legislativo es expresión de la soberanía popular.
Trasladar extraordinariamente la sede del Congreso hasta una instalación militar el 7 de agosto para que allí se realice el acto de posesión.
El debate sigue abierto en el nuevo Congreso, instalado el 20 de julio.
El presidente saliente, Gustavo Petro, confirmó que no asistirá a la ceremonia, lo que pone en duda el tradicional traspaso simbólico de la banda presidencial entre mandatario saliente y entrante.
Petro también se ha pronunciado como comandante supremo de las Fuerzas Militares señalando que no permitirá que una instalación militar sea usada para el acto de posesión, lo que ha generado tensión adicional con el equipo de empalme del presidente electo.
“No permitiré que una instalación militar sea usada para el acto de posesión.”
Instalación del nuevo Congreso de la República.
Posesión presidencial. Aniversario de la Batalla de Boyacá.
Posesión del nuevo gabinete ministerial.